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Agricultores de Candelaria de la Frontera se organizan para experimentar la producción artesanal de semilla de frijol

Un grupo de diez agricultores de Candelaria de la Frontera, han iniciado el proceso de producción artesanal de semilla de frijol, en las instalaciones de la Finca Escuela de la Mancomunidad Trinacional Fronteriza Río Lempa, como una experiencia de aprendizaje y experimentación.

En la Región Trifinio los productores y productoras agrícolas tienen un limitado acceso a semilla de frijol para el desarrollo de este cultivo. Por otro lado, la actividad agrícola es dependiente de insumos químicos que están deteriorando los suelos. Por tanto, la Finca Escuela, agricultores y el proyecto ESCALAR-CATIE se han unido para desarrollar una experiencia que transferirá conocimientos y tecnología sobre el método de producir artesanalmente semilla de frijol utilizando insumos orgánicos producidos localmente.

Cada fase será documentada para que al final del ciclo productivo se cuente con un documento de sistematización de las buenas prácticas aprendidas y las recomendaciones que deben ser socializadas con personas productoras de frijol de la Región Trifinio.

La Finca Escuela Trinacional de Capacitación y Producción Agroecológica fue creada en agosto de 2017 con el apoyo de la Alcaldía Municipal de Candelaria de la Frontera, Santa Ana, El Salvador, y la Cooperación Internacional; como un espacio permanente de investigación, demostración, formación y producción agroecológica. Cuenta con 3 manzanas de extensión creando sistemas resistentes y sostenibles a partir del respeto a la biodiversidad y la satisfacción de las necesidades humanas.

La Mancomunidad Trinacional Fronteriza Río Lempa, es una entidad de derecho público, situada en la Región Trifinio e integrada por municipios de los tres países El Salvador, Guatemala y Honduras. Es una institución municipal de naturaleza solidaria, no religiosa, apartidaria, la cual se rige por sus estatutos, reglamentos y demás leyes aplicables en los tres países. Busca contribuir desde la gestión pública local y mancomunada a la reducción de la desnutrición y la erradicación del hambre, la pobreza extrema y la marginación de la población más vulnerable, como un aporte, desde lo local, a la integración centroamericana.