San Salvador, 26 de septiembre de 2017, La actividad comercial de pequeños empresarios y artesanos bulle en el límite fronterizo de San Cristóbal, que divide a El Salvador de Guatemala, ahí la oferta de frutas, legumbres, granos básicos, lácteos, ropa y calzado es la actividad económica de la zona que de contar con un marco de “unión aduanera” entre los países del Triángulo Norte podría convertir en polo de desarrollo la región. Diario Co Latino / Silvia Orellana
Héctor Aguirre, gerente de la Mancomunidad Trinacional del Río Lempa, expresó que se encuentran interesados en superar junto a los 25 gobiernos locales que integran este organismo superar los principales problemas en las zonas fronterizas como el intercambio comercial en general y el tránsito de personas entre Honduras, El Salvador y Guatemala.
En una calle secundaria, a un lado de la frontera de San Cristóbal, muchas personas transitan sin mayor apremio que la compra del día y sus quehaceres. El lugar es conocido como “punto ciego”, y según explicó Aguirre, ha sido un “paso natural” de la población y comerciantes en pequeño que se han visto afectados por el cordón militar salvadoreño que controla el libre tránsito.
“Desde la época de los mayas este lugar ha sido un paso natural de intercambio comercial, pero ahora una de las principales dificultades que enfrentan las personas de la zona, que no pueden trasladar su producción de maíz, maicillo, frijol o leche, que puede ser de subsistencia familiar o para comercializar sus productos, lo que afecta enormemente la situación de la población a nivel de Seguridad Alimentaria, porque no hay facilidad para que ellos circulen con sus productos que se les considera contrabando, cuando no se trata de eso”, afirmó.
Redacción: Silvia Orellana /Foto: Diario Co Latino - Guillermo Martínez
Fuente: Diario Co Latino
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